Habas guisadas

Jamás hubiera imaginado que esta receta estaría algún día en mi blog.

La relación que tenía con las habas era de desprecio total, no me malinterpreten, soy agradecida de tener que comer cada día, probablemente si no hubiera otra cosa que comer las comería sin embargo el recuerdo que tenia de las habas era que cuando era niña mi mamá las cocinaba y su olor era tan fétido, intenso, desagradable; aunado a ello mi mamá tenia metodos muy estrictos en el tema de los alimentos porque nos decía a mis hermanas y a mi que no podíamos levantarnos de la mesa hasta que terminaramos lo que nos había servido; literalmente me las comía como si fueran pastillas, le daba un bocado y lo pasaba sin respirar junto con una gran bocanada de agua.

Pues ese recuerdo hizo que desde mi niñez hasta mis 33 años que tengo actualmente no hubiera vuelto a probar las habas hasta hoy. Resulta que mi amor por la cocina me hace estar indagando todo el tiempo en recetarios, admirando imagenes de platillos, viendo tecnicas culinarias, combinaciones de ingredientes, etc. En uno de esos días que estaba curioseando me tope con una imagen que me cautivo, pense que era algun estofado, no sabia bien que era pero me atrapo asi que me puse a leer de que se trataba y eran HABAS.

No podía creer que eso que tanto había evitado me estaba ahora cautivando no en sabor pero si por los ojos; pensé que debía darles una oportunidad porque las cosas han cambiado, mi paladar no es el mismo, se que con un ingrediente bien trabajado se pueden hacer maravillas así que me aventure; compre un paquete de habas y alli se quedo almacenado por semanas en mi alacena, las puse hasta atrás, donde no pudiera verlas, estaba poniendo resistencia a que llegara el momento de prepararlas pero un buen dia decidi ponerle orden a lo que tenia almacenado para que nada se me fuera a caducar por lo que el frasco con habas volvió a salir a la luz y decidí ponerle fin a la espera.

Así es como llegué a hacer el video con la receta de las habas, la verdad es que me arrepiento de no haberlas preparado antes, el olor al cocinarlas fue igual de fuerte pero esta vez supe que debía esperarme hasta que estuvieran totalmente listas. Seguí algunas recomendaciones de varias expertas de la cocina (mi abuela, mi hermana la chef y algunas suscriptoras del canal).

El resultado fue un platillo 100% casero que dificilmente conseguiras en un restaurante, con una mezcla de texturas excepcional, el rábano picado finamente le da la parte crocante, el cilantro la frescura y el aguacate con su aporte cremoso que nunca falla. En fin ya no me enrollo y les dejo la receta.

Ingredientes

  • 2 tazas de habas secas
  • 1.5 litros de agua
  • 2 tomates maduros
  • 1/2 cebolla mediana
  • 1 diente de ajo
  • 1/4 cdita. de pimienta
  • 1/2 cdita. de comino
  • 1 cda. de adobo de chipotles
  • 4 ramitas de cilantro
  • 1/2 litro de agua para el caldo
  • 1 cucharada de aceite vegetal
  • 2 rábanos picados
  • Cilantro fresco para decorar
  • Aguacate en cubos

Preparación

  1. Coloca una olla mediana a fuego alto, añade el agua y las habas y déjalas hasta que queden tiernas.
  2. Tira el agua de la cocción de las habas (esto eliminará el olor potente de las habas).
  3. Coloca en la licuadora los tomates, la cebolla, el ajo, la pimienta, el comino y el adobo de chiles chipotles y licua hasta que quede un puré terso.
  4. Pon una olla mediana a fuego medio, agrega una cucharada de aceite y una vez que esté caliente integra la salsa que acabas de licuar, espera a que hierva y enseguida añade medio litro adicional de agua y las habas; deja hervir de nueva cuenta y rectifica la sazón.
  5. Sirve con rábano picado, cilantro fresco y aguacate en cubos.