GALLETAS

Besos de pistache (galletas)

Un giro inesperado a un clásico mexicano

En el mundo culinario, la tradición y la innovación se entrelazan para dar vida a platillos llenos de historia y sabor. Hoy, te invito a embarcarte en un viaje gastronómico a través de una receta que fusiona lo mejor de dos mundos: la clásica galleta mexicana «besos de nuez» y el exótico sabor del pistache.

Los «besos de nuez» son un postre emblemático de México, presente en las mesas familiares desde tiempos inmemoriales. Su textura crujiente por fuera y suave por dentro, combinada con el dulce encanto de la nuez, los convierte en un verdadero manjar. Sin embargo, ¿te has imaginado darle un toque inesperado a esta receta?

Es aquí donde entran en juego los «besos de pistache», una variante que no solo sorprende al paladar, sino que también aporta un sinfín de beneficios para la salud. El pistacho, conocido como el «oro verde», es un fruto seco originario de Medio Oriente, venerado por su sabor único y sus propiedades nutritivas.

Su color verde intenso nos regala una pista de su riqueza en antioxidantes, los cuales combaten los radicales libres y protegen nuestras células. Además, el pistache es una fuente inagotable de vitaminas y minerales, incluyendo vitamina E, magnesio, potasio y fibra.

Pero no solo sus beneficios para la salud lo convierten en un ingrediente ideal. Su sabor sutilmente dulce, con un toque terroso y una textura crujiente, lo convierte en un complemento perfecto para la repostería.

INGREDIENTES

  • 170 g de pistaches con sal (el peso es sin contar la cáscara)
  • 240 g de harina de trigo de todo uso (2 tazas)
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1/4 de taza de azúcar glas (35 gramos)
  • 226 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de vainilla
  • taza de azúcar glas para cubrir las galletas

PREPARACIÓN

  1. Pon una sartén a fuego medio, coloca los pistaches ya pelados, revuelve ocasionalmente hasta que queden ligeramente tostados.
  2. Con un cuchillo, pica finamente los pistaches hasta que queden casi pomo polvito (puedes auxiliarte de un procesador o la licuadora.
  3. En un tazón grande, combina los pistaches picados, la harina, ¼ de taza de azúcar glas y la sal. Revuelve para combinar.
  4. Agrega la mantequilla y la vainilla a los ingredientes secos. Con tus manos limpias combina los ingredientes y amasa solo hasta formar una bola, es normal que se pegue un poco a tus manos.
  5. Cubre con un plástico y enfría la masa durante 30 minutos para evitar que se extienda demasiado al hornear las galletas.
  6. Precalienta tu horno a 180ºC. Cubre una charola para hornear grande con papel pergamino.
  7. Desenvuelve la masa fría y toma porciones del tamaño de 1 cucharada (yo las hice de 22 g cada una). Enrolla las porciones en bolitas suaves y colocalas en la charola para hornear, dejando aproximadamente 2 cm de espacio entre cada bola de masa para que circule el calor.
  8. Si al terminar de formar las bolitas notas que la masa esta aguada otra vez lleva de nueva cuenta al refrigerador para que tomen firmeza y de esta forma evitar que pierdan la forma esférica.
  9. Hornea en el centro de tu horno precalentado a 180ºC durante 12 a 15 minutos, si las dejas más tiempo se pueden resecar y quedar duras.
  10. Al salir del horno déjalas enfriar durante 5 minutos en la charola para hornear. Luego, revuelca las galletas con azúcar glas para cubrir el exterior. Es útil utilizar un tenedor para este paso.
  11. Coloque las galletas sobre una rejilla y déjalas enfriar completamente a temperatura ambiente antes de servir. Si notas que el azúcar se ha humedecido, puedes agregar ligeramente las galletas en azúcar glas de nueva cuenta.