Waffles caseros

¿Han intentado hacer waffles con mezcla para hotcakes? yo sí y aunque es posible algo no me encantaba de esa mezcla; resultaban unos waffles extrasuaves tal como un “hotcake” pero con forma de waffle y no es que sepan mal pero la textura no me convencia asi que segui experimentando hasta que llegue a esta receta que ahora les comparto; son unos waffles económicos, que se preparan con lo que ya tenemos en casa, cuyo resultado van a disfrutar porque quedan con más “cuerpo”, por fuera quedan ligeramente firmes y al centro más suaves, el aroma es super rico y se pueden acompañar con lo que más les guste.

INGREDIENTES

  • 2 Tazas de harina de trigo de todo uso (250 gramos)
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear
  • 1/2 cucharadita de polvo para hornear
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 huevos
  • 1/2 cucharada de vainilla
  • 1 taza de leche
  • 90 gramos de mantequilla derretida (1 barrita pequeña)

PROCEDIMIENTO

Coloca todos los ingredientes en un tazón y mezcla hasta que no queden grumos, luego pon un poco de la mezcla en la wafflera que ya debe estar caliente y espera a que el indicador marque que la cocción ya esta lista. Sirve al gusto.

Yo acompañe con fruta, queso crema, chocolate y miel maple.

Charola de pancakes en horno tostador

En mi familia acostumbramos hacernos regalos en navidad y en la más reciente celebración mi esposo me obsequió un horno tostador; debo decir que cuando íbamos a la tienda departamental me detenía a ver los hornos, quería tener uno para poder ofrecer alternativas a los suscriptores del canal de YouTube que constantemente me preguntan si se hornea igual que en un horno convencional de gas; como el horno tostador era solo un “gusto” que me queria dar estaba postergando la compra y finalmente llego a mi hace unas semanas.

No es por nada pero eligió muy bien, es un horno de gran tamaño al cual planeo sacarle provecho. Había estado pensando en la receta que daría inicio al uso de este nuevo aparato pero finalmente no me decidía. Fue justo una mañana en que me di cuenta que no tenía gas en la estufa, al darme cuenta de esto hable al servicio de gas para que fueran a mi casa a abastecer el tanque pero debido a la temporada de invierno el servicio estaba saturado por lo que me pase todo el día y la tarde sin gas; esto fue lo que me hizo por fin usarlo “si o si” y he aquí la receta.

Creo que voy a preparar algún recetario personal con recetas especiales para este horno porque me da la impresión de que la mayoría de la gente que tiene uno lo usa para calentar pan, pizza, recalentado pero rara vez preparan recetas completas allí y no se aprovecha al máximo.

INGREDIENTES

  • 3 tazas de harina de trigo de todo uso (375 g)
  • 2 cucharadas de polvo para hornear
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 1/2 tazas de leche (600 ml)
  • 2 huevos
  • 8 cucharadas de mantequilla sin sal (120 g)
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 2 tazas de la fruta de tu elección

PROCEDIMIENTO

  1. En un tazón mezclamos todos los ingredientes secos.
  2. Integramos al tazón de ingredientes secos los ingredientes húmedos, la mantequilla debe estar derretida y la leche y huevos a temperatura ambiente, revuelve con ayuda de un batidor de globo hasta que le mezcla no tenga grumos.
  3. Preparamos una charola que tenga unos 3 o 4 centímetros de altura en sus costados, untamos con mantequilla por toda la superficie interior de la charola y luego volcamos la mezcla, asegúrate de nivelar la mezcla.
  4. Coloca fruta picada en la superficie de la mezcla a tu gusto, yo use fresas y zarzamoras.
  5. Llevamos al horno tostador, yo no precalente y deje a 200º C durante 20 minutos.

Es probable que si tu horno es pequeño debas hacer varias charolas, la mezcla me quedo de unos 2.5 cm de alto y creció bastante así que considera no poner mucha mezcla en la charola para que no se desborde. Recuerda también que a mayor altura de mezcla el tiempo de horneado puede variar, puedes comenzar a 180º C por más tiempo de horneado para evitar que la superficie te quede dorada y el interior crudo.

La charola no quedo hasta el borde superior y esto es ideal para evitar que se derrame la mezcla en el horno
Corte porciones de unos 12 x 15 cm

Salsa macha/Chile en aceite

México es reconocido por su variedad de salsas picantes, tenemos la fortuna de contar con una gama muy amplia de especies de chiles. La “salsa macha” o “chile en aceite” es privilegio de pocos, por alguna razón no la sirven en todo lugar pero lo cierto es que combina con la gran mayoría de platillos que se sirven en los hogares del país. Pues resulta que esta salsa ya la había probado en diversas ocasiones, en su momento pedí la receta y me la dieron, la verdad es que no tiene gran ciencia. Pero pasó una vez que estaba en una fiesta del pueblo de mi papá, esa noche sirvieron pozole y tostadas de carne, para acompañar habia salsa macha en las mesas y la mayoría de los que allí estábamos la probamos, fue la mejor salsa macha que haya probado, todos coincidimos en eso y preguntamos ¿quién había hecho esa salsa?

Mi hermana que era la anfitriona me dijo que una de sus vecinas la había preparado así que le pedí que me llevara con su vecina para pedirle la receta; se trataba de una señora cuyo nombre no recuerdo, de edad ya avanzada que amablemente me dio la receta, me explico a detalle y con cantidades a su modo “lo que agarres con tus dos dedos”, “un puñito así” eras los términos que usaba.

Pues me grabe la receta religiosamente y la prepare para una noche buena, esa vez hicimos tamales y los servimos con crema y queso por encima y al final le dimos el toque con esta salsa; wow de verdad que estoy muy agradecida con la señora, es la mejor salsa macha que he probado y no solo lo digo yo, mi familia y amigos que la han probado de inmediato saben que tiene algo “distinto” al resto de las salsas que han probado.

Algo que le intriga mucho a la gente que la ha probado y que me piden la receta es el hecho de que los chiles se usan con todo y pedúnculo (tallo), estamos acostumbrados a retirarlo pero esta señora autora de la receta me aclaró que debía dejarlo, no me explico la razón, no se si es cuestión de sabor, de textura, de química o que, pero si me gustaría explicarlo porque hay quienes lo consideran sucio, innecesario, etc.

INGREDIENTES

  • 1 taza de aceite vegetal
  • 40 gramos de chiles de árbol
  • 2 dientes de ajo grandes
  • 2 clavos de olor
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharada de mejorana seca
  • 1/2 cucharadita de cominos enteros

PROCEDIMIENTO

  1. Colocamos una cazuela a fuego alto y allí añadimos el aceite, lo dejamos por 4 a 5 minutos a que quede muy caliente pero no humeante y luego apagamos al fuego pues trabajaremos solo con el calor residual.
  2. Una vez apagado el fuego añadimos el resto de los ingredientes a excepción de la sal y revolvemos para dorar en el aceite; los ajos los retiramos en cuanto tomen un color doradito, si los dejamos más tiempo se amargan. El resto de los ingredientes los dejamos en al aceite y colocamos la tapa de la sartén, nos esperaremos a que el aceite quede tibio.
  3. Cuando el aceite esté tibio lo pasamos junto con todos los ingredientes restantes incluyendo ajos y sal al vaso de la licuadora y licuamos por un minuto, no es necesario añadir agua, la salsa se mantiene en buen estado con todo el aceite que usamos.
  4. Se pasa a un frasco limpio con tapa, se puede mantener en el refrigerador por 6 meses o fuera de él por 1 mes.
Enchiladas con salsa macha

Horchata de fresa

En México existe una cadena de “paleterías” llamada “La Michoacana” que tiene fama y está por todo el país, es un negocio que ofrece helados, paletas congeladas, aguas frescas frutales y algunos otros productos; en el tema de las aguas frescas son muy famosos pues el sabor pareciera que es exclusivo de ellos, tienen su estilo propio que ha sido muy bien recibido por los clientes.

Al menos en México es raro que alguien no sepa de la “horchata de fresa”; un agua fresca hecha a base de arroz, fresas y otros ingredientes, se sirve con bastante hielo y acompaña muchas veces los platillos a la hora de la comida y más aún si es en un festejo, la clásica agua de horchata no puede faltar.

Justo ahora está haciendo un frío tremendo en mi ciudad, para mi 6 o 7 grados centígrados son algo extremo pues la temperatura normal anda en los 22 a 27 grados, un paraíso básicamente; aun asi decidi hacer esta delicia pues me di cuenta que aun no estaba en mi lista de recetas del canal.

HORCHATA DE FRESA

INGREDIENTES:

  • 1 taza de arroz
  • 4 tazas de agua (dividida 2 tazas y 2 tazas)
  • 1 raja de 12 cm de canela
  • 1/2 cucharadita de vainilla
  • 1 lata de leche condensada de 387 g (puedes endulzar solo con azúcar)
  • 1 lata de leche evaporada de 360 g (puede ser únicamente leche)
  • 400 g de fresas
  • Colorante rojo (opcional)

PREPARACIÓN

  1. En un recipiente colocamos el arroz a remojar durante al menos una hora con 2 tazas de agua, el arroz debe estar crudo y enjuagado.
  2. Luego del remojo colocamos tanto el agua como el arroz en la licuadora y añadimos la canela y dejamos a potencia máxima por 1 minuto.
  3. La mezcla resultante la pasamos por un colador y lo que quede atrapado lo regresamos a la licuadora junto con las 2 tazas de agua restantes y las fresas dejando a máxima potencia por un minuto.
  4. De nueva cuenta colamos la mezcla resultante, esta vez si desechamos lo que quede atrapado en el colador.
  5. Añadimos la leche condensada, la evaporada, la vainilla y mezclamos. Si lo deseamos podemos añadir unas gotas de colorante rojo y bastante hielo.

Hojarascas

Cuando era niña mi mamá pasó por un periodo de experimentación y euforia con el tema de las recetas de repostería; recuerdo que se compró un cuaderno pequeño donde anotaba las recetas que una amiga suya le pasaba pues estaba tomando un curso de repostería basica.

Del momento en el que ella anotaba la receta a que llegara el dia de ejecutarla pasaban días, incluso meses. Ocurrió un día que quería hacer galletas y recordó que tenía una receta anotada en ese cuaderno y se puso manos a la obra, mi mamá no tenía las bases o la técnica de la repostería, no entendía de temperaturas, de precalentar, pero esa receta llegó para quedarse porque no tiene ciencia alguna, no requiere de conocimientos previos y es la clase de recetas que necesitamos experimentar cuando nos adentramos en este mundo de la repostería porque nos ofrece una victoria segura y esto es lo que nos reconforta y da seguridad para seguir experimentando.

Puedes formarlas con tus manos, decorarlas con un tenedor, usar un pequeño vaso o un cortador simple de galletas y aun así serán perfectas, ronden mucho y llevan pocos ingredientes.

INGREDIENTES (Para 50 galletas de 4 cm)

  • 250 g de harina (2 tazas)
  • 125 g de manteca vegetal (1 taza + 2 cucharadas)
  • 25 g de azúcar (2 1/2 cucharadas)
  • 3 cdas. de infusión de canela
  • 10 cm de canela en trozo pasada por la licuadora
  • 1 taza de azúcar para espolvorear

PREPARACIÓN

  1. Coloca en el vaso de la licuadora el trozo de canela un poco troceado con tus manos, da pequeñas pulsaciones para ir triturando la canela, te debe quedar con una textura de pequeñas astillas las cuales vas a pasar por un colador para quedarte con las que son más finas.
  2. Mezcla de 2 a 3 cucharaditas de la canela triturada con una taza de azúcar y reserva.
  3. Pon en una olla pequeña una taza de agua junto con un trozo de unos 4 cm de canela a infusionar a fuego medio hasta que la canela suelte su sabor y color y reserva.
  4. Pon en un tazón la harina junto con la manteca y comienza a integran con tus manos para formar una masa, añade alrededor de 3 cucharadas de infusión de canela y continua amasando hasta que la masa quede tersa y no se pegue a las manos.
  5. Coloca en una superficie de trabajo plana un poco de harina y enseguida estira tu masa hasta dejar de un grosor aproximado de 3 mm, puedes añadir un poco más de harina si notas que la masa lo requiere.
  6. Corta las galletas, levantalas con ayuda de una espátula y colocalas en una charola dejando un poco de espacio entre cada una para evitar que se peguen durante el horneado.
  7. Puedes amasar los sobrantes de masa para volver a formas más galletas.
  8. Lleva a hornear en horno precalentado a 180ºC por 12 – 14 minutos.
  9. Al salir del horno notaras que están blandas, es normal, debes dejarlas en reposo sobre la charola por 10 minutos, notarás que van tomando consistencia, luego estando aún tibias las pasas por el azúcar con canela que habías reservado pues solo estando tibias es como se les pega bien el azúcar.

Galletas con chispas de chocolate

Un blog de cocina debe tener la receta de las galletas con chispas, es un clásico. Sin embargo existen muchos “clásicos” que aun me faltan y este lo había olvidado; fue hasta hace unos días que estuve de visita en la Ciudad de México que me llegaron esas ganas locas de encontrar la receta perfecta y eso fue gracias a un negocio de repostería con el que me tope cuando caminaba por Polanco, el lugar es pequeño pero muy bien decorado para atraer mi atención; Mäcorina se llama.

¡Vaya descubrimiento!, tenían alrededor de 10 diferentes sabores de scones, algunas roscas y bizcochos de los que no supe el sabor porque no pregunte, pero había unas galletas con chispas que llamaron mi atención porque eran muy prolijas, altas y uniformes; decidí darles una oportunidad y estando aún escéptica le di la primer mordida; espectacular se queda corto.

Fue entonces cuando me dispuse a encontrar una receta de galletas con chispas cuyo resultado fuera como ese que acababa de maravillar mi paladar; tenía en cuenta que las recetas americanas se distinguen por su gran cantidad de azúcar, no es que sean malas o buenas pues hay gustos para todo, sin embargo sabía que no era lo que estaba buscando así que me fui a las bases, los franceses.

Me encontré con la receta de un gran repostero llamado Laurent Jeannin del que ya había escuchado y tenía muy buenas referencias asi que lei su receta con calma, el tambien estaba en la búsqueda de unas galletas como las que yo queria asi que se puso a experimentar y al leer un poco más de él me decidí a seguir su receta, de alguna manera me sentía parte de su equipo y el resultado fue un espectaculo por decirlo de alguna manera, vaya que los franceses se llevan las palmas de nueva cuenta.

Aquí la receta:

Ingredientes

  • 500 g de harina (4 tazas + 2 cdas.)
  • 170 g de azúcar glas (1 taza + 5 cdas.)
  • 170 g de azúcar moscabado (1 taza)
  • 125 g de mantequilla sin sal (1/2 + 2 cdas.)
  • 30 g de crema de cacahuate (2 cdas.)
  • 2 huevos
  • 1 cdita. de sal
  • 8 g de bicarbonato de sodio (1 1/4 cdita.)
  • 1 cdita. de vainilla
  • 220 g de chocolate semiamargo

Procedimiento

  1. Colocamos en el tazón de la batidora el azúcar glas, el azúcar moscabado y la mantequilla; batimos a velocidad media por 3 minutos para conseguir una mezcla cremosa.
  2. En un tazón aparte cernimos la harina junto con el bicarbonato.
  3. Integramos poco a poco la mezcla de harina con bicarbonato al resto de los ingredientes que tenemos en el tazón de la batidora, esta parte debe hacerse a velocidad baja solo hasta que le harina se integre cuidando no sobrebatir.
  4. Integramos a la masa 220 gramos de chocolate semiamargo troceado, puedes añadir chispas de chocolate pero me gusto más el resultado de los trozos grandes.
  5. Divide la mezcla en bolitas de 50 gramos, forma esperas y aplasta un poco, coloca en una charola dejando espacio entre cada galleta y lleva al horno precalentado a 170º C por 12 minutos nada más.
  6. Al salir del horno deja reposar en la charola por 5 minutos y luego transfiere a una rejilla enfriadora para que terminen de tomar consistencia al enfriarse.

Habas guisadas

Jamás hubiera imaginado que esta receta estaría algún día en mi blog.

La relación que tenía con las habas era de desprecio total, no me malinterpreten, soy agradecida de tener que comer cada día, probablemente si no hubiera otra cosa que comer las comería sin embargo el recuerdo que tenia de las habas era que cuando era niña mi mamá las cocinaba y su olor era tan fétido, intenso, desagradable; aunado a ello mi mamá tenia metodos muy estrictos en el tema de los alimentos porque nos decía a mis hermanas y a mi que no podíamos levantarnos de la mesa hasta que terminaramos lo que nos había servido; literalmente me las comía como si fueran pastillas, le daba un bocado y lo pasaba sin respirar junto con una gran bocanada de agua.

Pues ese recuerdo hizo que desde mi niñez hasta mis 33 años que tengo actualmente no hubiera vuelto a probar las habas hasta hoy. Resulta que mi amor por la cocina me hace estar indagando todo el tiempo en recetarios, admirando imagenes de platillos, viendo tecnicas culinarias, combinaciones de ingredientes, etc. En uno de esos días que estaba curioseando me tope con una imagen que me cautivo, pense que era algun estofado, no sabia bien que era pero me atrapo asi que me puse a leer de que se trataba y eran HABAS.

No podía creer que eso que tanto había evitado me estaba ahora cautivando no en sabor pero si por los ojos; pensé que debía darles una oportunidad porque las cosas han cambiado, mi paladar no es el mismo, se que con un ingrediente bien trabajado se pueden hacer maravillas así que me aventure; compre un paquete de habas y alli se quedo almacenado por semanas en mi alacena, las puse hasta atrás, donde no pudiera verlas, estaba poniendo resistencia a que llegara el momento de prepararlas pero un buen dia decidi ponerle orden a lo que tenia almacenado para que nada se me fuera a caducar por lo que el frasco con habas volvió a salir a la luz y decidí ponerle fin a la espera.

Así es como llegué a hacer el video con la receta de las habas, la verdad es que me arrepiento de no haberlas preparado antes, el olor al cocinarlas fue igual de fuerte pero esta vez supe que debía esperarme hasta que estuvieran totalmente listas. Seguí algunas recomendaciones de varias expertas de la cocina (mi abuela, mi hermana la chef y algunas suscriptoras del canal).

El resultado fue un platillo 100% casero que dificilmente conseguiras en un restaurante, con una mezcla de texturas excepcional, el rábano picado finamente le da la parte crocante, el cilantro la frescura y el aguacate con su aporte cremoso que nunca falla. En fin ya no me enrollo y les dejo la receta.

Ingredientes

  • 2 tazas de habas secas
  • 1.5 litros de agua
  • 2 tomates maduros
  • 1/2 cebolla mediana
  • 1 diente de ajo
  • 1/4 cdita. de pimienta
  • 1/2 cdita. de comino
  • 1 cda. de adobo de chipotles
  • 4 ramitas de cilantro
  • 1/2 litro de agua para el caldo
  • 1 cucharada de aceite vegetal
  • 2 rábanos picados
  • Cilantro fresco para decorar
  • Aguacate en cubos

Preparación

  1. Coloca una olla mediana a fuego alto, añade el agua y las habas y déjalas hasta que queden tiernas.
  2. Tira el agua de la cocción de las habas (esto eliminará el olor potente de las habas).
  3. Coloca en la licuadora los tomates, la cebolla, el ajo, la pimienta, el comino y el adobo de chiles chipotles y licua hasta que quede un puré terso.
  4. Pon una olla mediana a fuego medio, agrega una cucharada de aceite y una vez que esté caliente integra la salsa que acabas de licuar, espera a que hierva y enseguida añade medio litro adicional de agua y las habas; deja hervir de nueva cuenta y rectifica la sazón.
  5. Sirve con rábano picado, cilantro fresco y aguacate en cubos.

De visita en Google México

Un par de veces al año o quizá más, YouTube lleva a cabo reuniones con varios creadores de contenido o “youtubers” de todos los géneros, estilos y temas que se puedan imaginar.

Lo cierto es que hace algunos años no tenía idea de estos eventos, fue hasta que un buen día me enviaron un correo con la invitación, en esa oportunidad desconocía totalmente la dinámica entonces vi que era en la Ciudad de México, no sabía si podía llevar a algún acompañante, si debía costear mis gastos, me llegaron varias dudas a la cabeza y cuando lo platique con mi esposo y decidí aceptar la invitación resultó que ya estaban llenos los lugares para el evento.

Esa experiencia me ayudó a saber que si me volvía a llegar una nueva invitación debía ser más decidida y aceptar la solicitud de inmediato.

Desde esa ocasión he asistido ya a varios talleres donde he aprendido mucho de viva voz de varios creadores de contenido que tienen más experiencia que yo, esto que hago es un trabajo de pies a cabeza y el convivir con personas que ya pasaron por lo que yo apenas estoy viviendo me ayuda mucho.

Hace un par de días acudí a otro de estos talleres, debo decir que yo vivo en Guadalajara y los talleres suelen hacerse en la Ciudad de México así que debo conseguir con vuelos (no soy fanática de volar) así que eso me causa un poco de ansiedad pero es algo que ya he venido superando y he aprendido a disfrutar un poco, vamos que no es un martirio pero tampoco es mi “hit”.

Constantemente me encuentro con la cuestión de grabar lo que hago fuera de las recetas y decido no hacerlo porque me distraigo con facilidad, quizá es que no tengo experiencia en andar por la calle con mi cámara, parece fácil pero tiene su complejidad, un poco también es por pena pues me resulta ajeno, sin embargo ahora quise compartirles un poco de esta experiencia.

Algo que he notado es que los que acudimos a esas reuniones a pesar de que algunos tengan más suscriptores que otros todos estamos aprendiendo, para la mayoría es raro que alguien en la calle se detenga y te reconozca porque te vio en un video, es raro también que alguien te pida una foto y debo hacer énfasis en que es “raro” pero no por eso es malo, a mi me da mucha ilusión, ya en otra ocasión les contare como fue la primera vez que alguien me pidio un autografo y una foto porque esa historia da para otro post.

En este curso o taller hablaron sobre “definir nuestra marca” no los voy a entretener con cosas técnicas pero básicamente nos enseñan a ser profesionales en lo que hacemos, por lo regular los talleres inician a las 10:00 am y terminan a las 5:00 pm y suelo tomar el primer vuelo de Guadalajara a la Ciudad de México para llegar justo a tiempo al taller y luego justo al salir pido un uber para que me lleve de regreso al aeropuerto para ese mismo día regresar a mi ciudad lo cual resulta bastante agotador. Esta vez fue un poco diferente pues decidimos mi esposo y yo llegar un día antes para no estar tan cansados así que rentamos un hospedaje con airbnb, un pequeño departamento en la zona de Polanco que es la zona donde se encuentran las oficinas de Google México, pudimos caminar un rato por las calles cercanas, comimos, conocimos nuevos lugares y de regreso a la comodidad del departamento a ver la televisión por un rato. Antes de regresarnos tomamos esta foto en una parada que hicimos en un Starbucks con nuestras gorras de YouTube.

Con mi esposo que me acompaña cada que puede

Bienvenidos

Pues resulta ser… que por fín me tome esto en serio, decidí iniciar mi página web. “Wow Alejandra, ¿en serio? pero no es la gran cosa” podrán decir muchos pero para mi es un logro y decido celebrarlo porque lidiar con la procrastinación, mantener la disciplina y constancia es una decisión de todos los días. Hacer una pagina web es fácil pero es aun mas facil no hacerla y así pasa con casi todo.

Me he descubierto haciendo planes maravillosos y los llevo en un cuaderno pequeño que me compre en una tienda de estas chinas, pero en serio un cuadernillo es lo de menos cuando se tiene el compromiso de hacer las cosas; pero buscaba excusas inconscientemente para no comenzar; esto que estoy haciendo ahora mismo, escribir, es terapéutico porque me doy cuenta que asumo la responsabilidad de haber postergado los planes, los sueños, los proyectos y bueno, una vez que eso sucede el siguiente paso es poner manos a la obra.

Experiencia en páginas web no tengo pero se que, como todo, al inicio será retador y conforme le tome gusto a esto iré mejorando así que les pido paciencia.

Lo primero es que quiero ir migrando las recetas que ya tengo en el canal de YouTube a esta página para que tengan el listado de ingredientes, procedimiento y detalles de cada platillo por escrito y con imágenes en su versión imprimible.

Nada más para finalizar, en este momento hago el corte imaginario del listón rojo que inaugura esta página, sean bienvenidos entonces y gracias por leerme.