A veces me escriben mujeres que están pasando por momentos bien difíciles: la economía apretada, el corazón apachurrado, la mente hecha bolas. Y entre sus mensajes, hay algo que se repite:
“Ale, es que tú sí sabes hacer las cosas. A mí no me sale nada.”
Y yo pienso: ¿Cómo que no sabes hacer nada? ¿De verdad crees que solo cuentan los talentos con diploma o con millones de seguidores? No, mi reina. Aquí vamos a hablar de superpoderes, y sí: tú tienes más de uno.
🔥 Spoiler: no todos los superpoderes se ven en Instagram

No necesitas hacer pasteles de cinco pisos o tener el refri acomodado por colores para ser una mujer valiosa. ¿Sabes qué también es un superpoder?
Levantarte todos los días aunque sientas que el mundo pesa una tonelada. Saber hacer rendir el súper de la semana como si fueras economista profesional. Escuchar sin juzgar, incluso cuando tú también estás rota. Tener la paciencia de esperar a que tu hija adolescente te hable… algún día. Ser la que junta las piezas cuando todos en casa están en crisis. Hacer que un cumpleaños con $200 pesos parezca una fiesta de Pinterest. Armar un desayuno con “puro poquito” y que encima sepan pedirte la receta. Saber cuándo callarte y cuándo levantar la voz. Tener el don de abrazar con la mirada. Y sí, también se vale que tu superpoder sea hacer los mejores roles de canela del mundo.

💪 Los superpoderes no siempre hacen ruido
Mira, te voy a decir algo con cariño, pero sin anestesia:
Ya estuvo bueno de pensar que todas las demás tienen su vida resuelta menos tú.
A veces solo estamos viendo el highlight de alguien más mientras nosotras estamos en el detrás de cámaras, con la cara lavada y la olla a presión silbando de fondo.
Pero eso no significa que no seas capaz. Significa que estás tan ocupada haciendo magia todos los días que ni cuenta te has dado.
🌱 ¿Y si no sé cuál es mi superpoder?
Tranquila. No todos brillan igual.
El mío, por ejemplo, es resolver. Me dan un problema y ya estoy pensando en cómo darle la vuelta. También sé liderar, organizar, llevar la batuta… aunque a veces no quiera.
Pero también hay superpoderes silenciosos, modestos, esos que no hacen escándalo pero sin los que el mundo se caería:
Ser constante cuando todo el mundo abandona. Tener una fe que sostiene. Saber cuándo descansar sin sentir culpa. Sostener una familia, una rutina, un negocio, una misma.
✨ No se trata de ser la mujer maravilla
Se trata de reconocer lo que ya eres.
Y si estás pasando por una etapa difícil, si la mente no te da, si el alma está cansada… eso también es parte del proceso. El dolor no te hace menos capaz. Solo te está pidiendo que te escuches.
Así que hoy, nada más por hoy, te invito a hacer una pausa y pensar:
¿Cuál es ese superpoder que me acompaña cada día, aunque nadie lo aplauda?
Y si no lo sabes todavía, aquí estaré para ayudarte a descubrirlo.
Pero eso sí: no me digas que no tienes ninguno, porque ahí sí voy y te jalo las orejas.
Con cariño (y algo de sarcasmo),
– Alejandra de Nava 🧡


































































