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La Disciplina

El día de ayer recibí un mensaje por Instagram, y ese mensaje es la razón de que esté escribiendo en esta ocasión. Constantemente me preguntan: ¿cómo le hago para hacer tanto? ¿Cómo logro tener disciplina? ¿Cómo me alcanza el tiempo?

El mensaje que recibí decía: «Ale, ¿cómo haces para tener tanta energía y hacer mil cosas durante el día? ¿De dónde sacamos esa enorme decisión y disciplina que tú tienes? Te admiro 💙».

Debo decir varias cosas al respecto. Lo primero es que no me gusta la falsa modestia. Sí, soy disciplinada, pero lo cierto es que hay otras cosas que no se ven. Primero que nada, también me canso. Muchas veces no me dan ganas de hacer nada, me fastidio, me frustro y me desespero. También tengo miedos sobre mis proyectos, dudo de mí, en fin, todas esas cosas de una persona normal.

Lo segundo es que mantenerme ocupada es como mi salida emocional; eso lo descubrí en terapia. Como obsesiva del control, cuando hay cosas que no puedo controlar, busco inconscientemente controlar lo que sí puedo. Es entonces cuando me vuelvo una «loca de los quehaceres» y el trabajo. Esto no es necesariamente ni bueno ni malo, se trata de un mecanismo de defensa del cual trato de sacar provecho. A veces, sin embargo, se me pasa la mano y abuso de esto. Ahí me tienes a las 2 de la madrugada trabajando. En ese punto, ya no está bien; no es sano, porque dejo de tener autocuidado. Así que no romanticemos el trabajar en exceso. A veces, esa parte esconde algo más profundo.

Por otro lado, está la parte conveniente. Tengo dos grandes ejemplos, para bien o para mal, en mi familia: mi abuela materna y mi mamá. Estas mujeres en mi vida parecen incansables a un nivel extraterrestre. Para que se den una idea, mi mamá tuvo dengue hace unas tres semanas. A pesar de tener todos los síntomas, siguió trabajando. Su lema es: «No tengo tiempo de enfermarme, ya descansaré cuando me muera». Y de mi abuela ni se imaginan, ella sí es un roble a nivel leyenda.

Lo que hacen tanto mi mamá como mi abuela les ha traído grandes recompensas por su arduo trabajo, pero también un gran descuido de su cuerpo. Se dejan como último lugar en la lista de prioridades, ya sabes, eso que hacen muchas mujeres como si fuera digno de admirarse: el sacrificio, la abnegación y el no descansar nunca.

Ahora que he ido a terapia, veo las cosas de manera diferente. El equilibrio es mi meta, aunque no siempre lo consigo. Aprovecho que aún soy joven y, junto a mi esposo, tenemos muchos proyectos. Nos ponemos metas grandes que queremos alcanzar mientras aún podamos. Me gusta vivir bien, y por eso trabajo. Ya pasé por carencias y no me gustó nada estar en esa situación, así que eso también me motiva a mantener la disciplina.

La disciplina y la energía no siempre son lo que parecen. Aunque el trabajo arduo y la constante ocupación pueden ser admirables, es importante reconocer que detrás de cada persona disciplinada hay momentos de cansancio, frustración y duda. La clave está en encontrar un equilibrio saludable que permita seguir avanzando sin descuidar el autocuidado y el bienestar personal. Todos tenemos nuestras propias luchas y mecanismos de defensa, y aprender a reconocerlos es fundamental para crecer de manera sana y consciente. La verdadera recompensa está en poder disfrutar de los frutos del esfuerzo sin sacrificar nuestra paz interior.

8 thoughts on “La Disciplina

  1. Saludos ale! Que Bonita manera describir tu vida diaria. tiene apenas un tiempo que te sigo. Y me gusta tu manera de ser y como es tu familia🤗.te admiro mucho
    Y .cuidate bayy🙋🏻‍♀️

  2. Hola Ale! Tienes mucha razón, gracias por todos tus consejos, estoy aprendiendo a quererme, y a ser deciplinada, creo que nunca es tarde, te admiro y donde quiera les recomiendo que te sigan como yo te sigo, eres un ejemplo a seguir en mí opinión, Dios te bendiga siempre y cumplas todos tus propósitos

  3. Claro ejemplo de ser constante,pero también admiro como nos dejas saber el lado malo eso me hace admirarte mas,porque saber que no somos algunas si no muchas las que pasamos por lo mismo,gracias por tus palabras son de mucha motivación para nosotros saludos cordiales desde Chicago il

  4. Noto que también haz adelgazado, si es así? Y felicidades te vez bien, tu cara cambió, eres joven 😉 yo tengo 46 y estoy batallando para bajar🥲

  5. Hola Ale yo ya llevo un tiempo siguiéndote y si la verdad también me preguntaba lo mismo, como tiene tal energía,fíjate que contestas palabras me hizo ver muchas cosas, gracias por tomarte el tiempo de escribir porque aunque no lo parezca a tus seguidoras nos ayuda mucho, espero algún día encontrar ese equilibrio del cual hablas y llegar a ser exitosa como tú…. Saludos

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